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Un fibroma plantar es un nudo fibroso en el arco del pie. Este nódulo está incrustado dentro de la fascia plantar, una banda de tejido que se extiende desde el talón hasta los dedos de los pies en la planta del pie. Aunque es benigno (no maligno), un fibroma plantar no desaparece ni se achica sin tratamiento. Las causas exactas de esta afección aún no se han identificado claramente.

La señal característica de un fibroma plantar es un bulto notorio en el arco que se siente firme al tacto. Esta masa puede permanecer del mismo tamaño o agrandarse con el tiempo, e incluso pueden desarrollarse fibromas adicionales. Las personas que tienen fibromas plantares pueden o no sentir dolor. Cuando se presenta dolor, a menudo es causado por los zapatos que presionan contra el bulto en el arco, aunque también puede surgir al caminar o estar parado descalzo.

Diagnóstico

Para diagnosticar un fibroma plantar, el cirujano de pie y tobillo examinará el pie y presionará el área afectada. En ocasiones, esto puede producir dolor que se extiende hasta los dedos de los pies. Una imagen de resonancia magnética (MRI) o biopsia pueden ser realizadas para evaluar el bulto en mayor detalle y ayudar al diagnóstico.

Opciones de Tratamiento

El tratamiento no quirúrgico puede ayudar a aliviar el dolor de un fibroma plantar, pero no hará desaparecer la masa. El cirujano de pie y tobillo puede elegir una o más de las siguientes opciones no quirúrgicas:

  • Inyecciones de esteroides: Inyectar medicamentos corticosteroides en la masa puede ayudar a reducirla y, por lo tanto, aliviar el dolor al caminar. Esta reducción puede ser únicamente temporal y el fibroma puede regresar lentamente a su tamaño original.
  • Aparatos ortopédicos: Si el fibroma está estable, es decir, que no está cambiando de tamaño, los aparatos ortopédicos a medida (implantes en los zapatos) pueden aliviar el dolor al distribuir el peso del paciente alejándolo del fibroma.
  • Fisioterapia: El dolor a veces se trata mediante métodos de fisioterapia que suministran medicamentos antiinflamatorios al fibroma sin la necesidad de una inyección.

Si la masa aumenta de tamaño o genera más dolor, el paciente debe ser evaluado en mayor detalle. El tratamiento quirúrgico para retirar el fibroma es considerado si el paciente continúa experimentando dolor después de los tratamientos no quirúrgicos. La remoción quirúrgica de un fibroma plantar puede dar como resultado el aplanamiento del arco o el desarrollo de dedos de los pies en martillo. Pueden ser recetados aparatos ortopédicos para darle soporte al pie. Debido a la alta incidencia de recurrencia de esta afección, se recomienda un seguimiento continuo por parte del cirujano de pie y tobillo.

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