Teléfono

+34 934 02 70

Correo electrónico

[email protected]

Horario comercial

Lun - Vie: 7AM - 8PM

El dolor cervical es un problema muy común que puede estar relacionado con movimientos bruscos, estrés, peso excesivo en mochilas o bolsos e incluso con la elección incorrecta del sujetador en el caso de las mujeres. La Organización Mundial de la Salud describe el dolor cervical como una alteración de las estructuras en la región del cuello, causando trastornos musculoesqueléticos y en el tejido conectivo. Afortunadamente, la mayoría de las veces el dolor cervical remite en unos días, pero en algunos casos puede convertirse en un problema crónico.

Factores que influyen en el dolor cervical

El dolor cervical puede ser causado por diversos factores, como un estilo de vida sedentario, posturas mantenidas durante mucho tiempo y la falta de actividad física. También puede estar relacionado con disfunciones articulares, tensiones musculares o alteraciones neurológicas. Los síntomas más comunes incluyen tensión muscular, rigidez en los movimientos articulares y dolores referidos en otras áreas como la cabeza, manos y mandíbula.

Posturas y movimientos que debes evitar

Para prevenir el dolor cervical, es importante conocer qué movimientos, ejercicios o posturas pueden desencadenarlo. Evita desplazar la cabeza fuera de su posición de reposo respecto a la vertical, ya que esto puede alterar los síntomas y provocar cervicalgia. Evita el sedentarismo y mantener una misma postura durante mucho tiempo, especialmente si trabajas manipulando cargas pesadas.

Consejos posturales para prevenir el dolor cervical

  • A la hora de dormir, mantén una posición recta del cuello y utiliza una almohada baja si duermes boca arriba, o un poco más alta si duermes de lado.
  • En la oficina, procura sentarte delante de la mesa de trabajo y utiliza sillas altas con respaldos rectos. Evita las mesas bajas que te obliguen a encorvarte.
  • Si debes permanecer sentado durante mucho tiempo, utiliza asientos anatómicos con una pequeña curva lumbar y reposabrazos. Utiliza reposapiés en el suelo y reposacabezas en el coche.
  • Al subir y bajar objetos, flexiona las rodillas y mantén la espalda recta. Lleva la carga lo más cerca posible del cuerpo y utiliza ayudas como maletas con ruedas.
  • Evita coger el teléfono entre el hombro y la cabeza, y utiliza auriculares con micrófono.

La importancia de los sujetadores adecuados

Además de las malas posturas, el uso incorrecto de mochilas, bolsos y sujetadores también puede causar dolor cervical. El aumento de peso en un lado de la columna puede desequilibrar los músculos y alterar el centro de gravedad del cuerpo. Por eso es importante llevar pesos elevados en bolsos lo más cerca posible del centro del cuerpo y utilizar mochilas con dos asas. En el caso de los sujetadores, es fundamental elegir aquellos que mantengan el pecho firme y estable, preferiblemente cruzados y con tiras anchas.

Tratamiento y ejercicios para aliviar el dolor cervical

Si ya tienes dolor cervical, es recomendable acudir al médico de atención primaria. En la mayoría de los casos, el tratamiento consistirá en analgésicos o antiinflamatorios. También se pueden utilizar terapias manuales, masoterapia, punción seca, electroterapia o termoterapia para regular el dolor y el tono muscular. Los ejercicios recomendados son aquellos que realizan movimientos cervicales dentro de los rangos de movimiento sin dolor.

¿Frío o calor?

En cuanto a la aplicación de frío o calor, lo recomendable es que un profesional diagnostique la causa del dolor cervical. En general, se recomienda más el uso de calor, ya que ayuda a relajar los músculos y mejorar la circulación sanguínea en la zona afectada. Sin embargo, si hay inflamación o un dolor intenso, se puede utilizar hielo para aliviar el dolor.

¡No dejes que el dolor cervical arruine tu día! Sigue estos consejos y disfruta de una vida sin molestias en el cuello. Recuerda que es importante mantener una buena postura, evitar el sedentarismo y utilizar sujetadores adecuados. Si el dolor persiste o empeora, no dudes en consultar a un profesional médico.

Artículos recomendados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *