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Casi todas las personas en algún punto de su vida experimentarán dolor lumbar. Este dolor puede variar de leve a fuerte, ser breve o duradero, pero independientemente de su intensidad o duración, puede dificultar muchas actividades cotidianas.

La columna vertebral: una estructura compleja

La columna vertebral está formada por huesos pequeños llamados "vértebras", que se sitúan uno encima del otro. Además de las vértebras, la columna vertebral también está compuesta por músculos, ligamentos, nervios y discos intervertebrales. Estas diferentes partes trabajan en conjunto para estabilizar los huesos, brindar amortiguación y permitir la comunicación entre el cerebro y el cuerpo.

El envejecimiento y sus consecuencias en la columna vertebral

A medida que envejecemos, nuestra columna vertebral también envejece. Este proceso de envejecimiento puede causar cambios degenerativos en la columna vertebral, lo que nos hace más propensos al dolor lumbar. Sin embargo, estos cambios relacionados con el envejecimiento no impiden que la mayoría de las personas lleven una vida productiva y sin dolor.

Hiperactividad y lesiones discales: causas comunes del dolor lumbar

La hiperactividad y las lesiones discales son dos de las causas más comunes del dolor lumbar. La hiperactividad puede ser causada por movimientos bruscos o excesivos, como levantar peso o agacharse. Por otro lado, las lesiones discales pueden ser el resultado de fisuras o hernias en los discos intervertebrales.

La importancia de la fisioterapia y los tratamientos no quirúrgicos

En la mayoría de los casos, el dolor lumbar se resuelve por sí solo en unas semanas. Sin embargo, cuando el dolor persiste, es importante buscar tratamiento. Los tratamientos no quirúrgicos, como medicamentos, fisioterapia y terapias de manipulación, pueden ser eficaces para aliviar el dolor y mejorar la calidad de vida.

Cuando la cirugía es necesaria

La cirugía para el dolor lumbar debe considerarse solo cuando los tratamientos no quirúrgicos han fracasado y el médico puede identificar la fuente del dolor. Algunos de los procedimientos quirúrgicos más comunes incluyen la artrodesis vertebral, el reemplazo de disco, la discectomía, la laminectomía y la cifoplastia o vertebroplastia.

Prevenir el dolor lumbar: un estilo de vida saludable

Si bien no es posible prevenir completamente el dolor lumbar, se pueden tomar medidas para reducir su impacto. Mantener un peso saludable, hacer ejercicio regularmente, utilizar una técnica correcta para levantar peso, evitar fumar y mantener una buena postura son algunas de las acciones que se pueden tomar para prevenir el dolor lumbar.

¡No dejes que el dolor lumbar controle tu vida! Con los tratamientos adecuados y un estilo de vida saludable, puedes decir adiós al dolor lumbar y recuperar tu calidad de vida. No esperes más, consulta a tu médico y comienza tu camino hacia una vida sin dolor.

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