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La lumbalgia, también conocida como lumbago, es un dolor localizado en la parte inferior de la espalda, entre la última costilla y la región glútea. Puede ser causado por disfunciones en los músculos lumbares, discos y vértebras lumbares, ligamentos o vísceras como el riñón. También puede ser un dolor referido de otras zonas corporales o lesiones secundarias con un origen superior o inferior.

Causas del dolor lumbar

Las principales causas de lumbalgia en personas jóvenes son el sobreesfuerzo muscular, movimientos repetitivos o el impacto directo en la zona lumbar. Las posturas mantenidas de flexión o hiperextensión, movimientos de torsión o vibraciones son las principales causas. En la tercera edad, la artrosis y la osteoporosis son los principales responsables, junto con posibles alteraciones de la columna lumbar como la escoliosis o una hernia discal. Además, existen múltiples causas que pueden dar lugar a la aparición de una lumbalgia o agravarla, como infecciones, patologías neurológicas, lesiones provocadas en un accidente, problemas ergonómicos y neoplasias.

¿Qué produce el dolor?

El dolor lumbar aparece por un mecanismo neurológico que implica la activación de los nervios que transmiten el dolor y la posterior hipertonía muscular e inflamación en fase aguda. En algunos casos, la inflamación puede comprimir la raíz nerviosa. Este mecanismo puede desencadenarse por una alteración de la estructura de la columna vertebral, como una hernia discal, o por una degeneración importante de la articulación intervertebral. Sin embargo, en la mayoría de los casos no se puede determinar la causa inicial del dolor lumbar, por lo que es crucial realizar un buen diagnóstico diferencial.

¿Existe relación entre los hallazgos en pruebas de imagen y el daño en los tejidos?

Estudios han demostrado que las protusiones o hernias discales son frecuentes en personas asintomáticas, especialmente a medida que avanza la edad. Esto indica que estas lesiones no siempre son la causa directa del dolor lumbar. Por lo tanto, en la mayoría de los pacientes con dolor inespecífico no se recomienda realizar pruebas de imagen en las primeras seis semanas de evolución. Solo en casos de sospecha de complicaciones o banderas rojas se deben utilizar estas pruebas diagnósticas.

¿Cuál es el pronóstico de una lumbalgia?

En general, el pronóstico de la lumbalgia suele ser favorable. La mayoría de los pacientes experimentan mejoría en una semana, pero es común que haya recidivas en el mismo año. Es importante destacar que los nuevos episodios de lumbalgia no deben considerarse como una lesión nueva, sino como una señal de que se deben mantener los ejercicios y estiramientos de forma constante. Además, se aconseja a los pacientes aumentar gradualmente su nivel de actividad, ya que la inactividad puede ser perjudicial.

Prevención de la lumbalgia

La mejor forma de prevenir el dolor lumbar es mantenerse físicamente activo y realizar ejercicios que desarrollen una musculatura compensada. Además, es importante seguir normas de higiene postural para realizar las actividades diarias de forma ergonómica y reducir la carga en la espalda.

¡No dejes que la lumbalgia te detenga! Conoce las causas, el tratamiento y la prevención de esta afección para disfrutar de una vida sin dolor en la espalda. Recuerda que el manejo de la lumbalgia debe ser integral y personalizado, combinando el ejercicio terapéutico, la terapia manual y otras técnicas para obtener los mejores resultados.

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