Teléfono

+34 934 02 70

Correo electrónico

[email protected]

Horario comercial

Lun - Vie: 7AM - 8PM

La lumbalgia, también conocida como lumbago o dolor lumbosacro, es un dolor localizado en la parte baja de la espalda, específicamente en la zona lumbar de la columna vertebral. Este dolor puede extenderse hacia las piernas o miembros inferiores, en cuyo caso se conoce como "dolor lumbar irradiado". Aunque puede afectar a cualquier persona, suele aparecer a partir de los 30 o 40 años.

Causas de la lumbalgia

Existen diferentes causas de la lumbalgia, que se dividen en mecánicas y de origen inflamatorio. Las causas mecánicas incluyen esguinces y distensiones, degeneración de los discos intervertebrales, hernia discal, ciática, espondilolistesis, fracturas o traumatismos, estenosis espinal, entre otros. Por otro lado, las causas inflamatorias pueden ser producidas por enfermedades como la artritis reumatoide, la enfermedad celiaca, la enfermedad inflamatoria intestinal, entre otras.

Síntomas de la lumbalgia

El principal síntoma de la lumbalgia es el dolor lumbar, el cual puede ser peor al estar mucho tiempo de pie o por una mala postura. Si se trata de una ciática o lumbociática, el dolor se extiende desde la zona lumbar hasta el pie, pudiendo presentar sensación de hormigueo y falta de fuerza en la pierna afectada. En el caso de la lumbalgia de origen inflamatorio, el dolor suele aparecer por la noche o de madrugada, y estar activo puede ayudar a aliviarlo.

Diagnóstico de la lumbalgia

El diagnóstico de la lumbalgia busca determinar la causa del dolor, ya sea inflamatoria, mecánica, traumatismo, degenerativa, entre otras. Para ello, se realiza una descripción de los síntomas y un examen físico. También se pueden solicitar análisis de sangre, radiografías de la columna, tomografías computerizadas o resonancias magnéticas.

Tratamiento y medicación de la lumbalgia

El tratamiento de la lumbalgia varía según cada caso, pero en general se recomienda aplicar frío o calor en la zona afectada. Además, se pueden prescribir analgésicos, antiinflamatorios y relajantes musculares. En casos más severos, se puede considerar la aplicación de inyecciones de cortisona para reducir la inflamación. También se recomienda dormir en posición fetal y utilizar almohadas o cojines entre las piernas. Los masajes terapéuticos también pueden ser beneficiosos.

Prevención de la lumbalgia

Mantener un buen estado físico, hacer ejercicio regularmente y fortalecer los músculos son clave para prevenir la lumbalgia. Además, es importante mantener un peso saludable, mantener una buena postura corporal y evitar fumar.

¡No dejes que el dolor de espalda limite tu vida! Sigue estos consejos y mantén tu espalda sana y libre de dolor.

Artículos recomendados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *