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La cervicalgia, también conocida como dolor cervical, es una patología muy común que afecta significativamente la calidad de vida. Este dolor en la región del cuello puede provocar disminución de la actividad diaria e incluso ausentismo laboral. Es importante conocer las causas, síntomas y tratamientos para poder enfrentar esta condición de manera efectiva.

Anatomía de la columna cervical

Para comprender mejor el dolor cervical, es necesario entender la estructura de la columna cervical. Esta parte superior de la columna vertebral está compuesta por siete vértebras cervicales, que se encuentran separadas por discos intervertebrales que actúan como amortiguadores y permiten la movilidad. La columna cervical protege la médula espinal, que se encuentra en el canal vertebral, y los nervios espinales que se ramifican hacia los brazos, siendo responsables de la movilidad y sensibilidad en esta zona.

Principales patologías cervicales

Existen tres principales patologías cervicales que pueden causar dolor en el cuello:

  1. Cervicalgia: dolor cervical originado por cambios degenerativos cervicales o contracturas musculares.
  2. Braquialgia: dolor irradiado al brazo debido a la compresión o irritación de una raíz nerviosa.
  3. Cervicobraquialgia: combinación de dolor en el brazo y en la columna cervical.

Causas del dolor cervical

En la mayoría de los casos, el dolor cervical está relacionado con los músculos. Las contracturas musculares, los latigazos cervicales y las distensiones pueden causar malestar y dolor en el cuello. Sin embargo, también puede haber compresión de los nervios espinales debido a hernias de disco, crecimientos óseos o fracturas en la columna vertebral. Otras causas menos comunes incluyen lesiones en los músculos y ligamentos, enfermedades como la fibromialgia y condiciones más graves como tumores o infecciones de la médula espinal.

Síntomas del dolor cervical

Los síntomas del dolor cervical pueden variar según la causa y la gravedad de la lesión. Pueden incluir contracturas musculares, limitación para mover el cuello, dolores de cabeza, sensación de mareo, dolor de espalda y hombros, hormigueos, debilidad y entumecimiento en el brazo y la mano. Estos síntomas pueden empeorar con el movimiento y afectar la calidad de vida de manera significativa.

Tratamiento del dolor cervical

En la mayoría de los casos, el tratamiento del dolor cervical se basa en medidas conservadoras, como el uso de analgésicos, la aplicación de calor o frío en el área afectada, la modificación de actividades y la realización de ejercicios ligeros según la tolerancia del paciente. Es importante mantener una postura adecuada y evitar actividades que agraven el dolor. En casos más graves, puede ser necesario el uso de collarín cervical y la realización de ejercicios de estiramiento y fortalecimiento. Si el dolor persiste y no se obtiene mejoría con el tratamiento conservador, puede ser necesario evaluar la opción de un tratamiento quirúrgico, como la extirpación del disco o la fusión cervical.

¡No dejes que el dolor cervical limite tu vida! Busca atención médica y sigue las recomendaciones de los especialistas para recuperar tu calidad de vida y bienestar.

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