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La cervicalgia es un dolor en la zona del cuello que puede extenderse hacia la parte posterior de la cabeza, la zona frontal e incluso los ojos. También puede irradiarse hacia los brazos, codos y dedos de las manos. Esta afección se debe a lesiones o problemas en las vértebras cervicales.

Causas de la cervicalgia

Existen varias causas que pueden originar la cervicalgia. Algunas de ellas son de tipo degenerativo o crónico, como el desgaste de las vértebras y articulaciones, la deshidratación de los discos y la presencia de enfermedades como la artrosis o la espondilitis. También puede ser causada por malas posturas o tensiones musculares, infecciones como la meningitis, problemas traumáticos como accidentes de tráfico, entre otras.

Tipos y síntomas de la cervicalgia

La cervicalgia puede manifestarse de diferentes formas. Algunos de los tipos más comunes son:

  • Neuralgia de Arnold: afecta al nervio que sale de las primeras vértebras cervicales y puede causar molestias en la parte posterior de la cabeza y el cuello.
  • Neuralgia del Trigémino: afecta al quinto par craneal y puede ocasionar dolor facial.
  • Parálisis facial: puede ser causada por diversas razones y provoca la pérdida de sensibilidad o movilidad en los músculos faciales.
  • Vértigos/Mareos: pueden ser periféricos o centrales y se caracterizan por alteraciones en el equilibrio.
  • Whiplash o latigazo cervical: es un esguince cervical que ocurre por movimientos bruscos del cuello, como los causados por accidentes de tráfico.
  • Lesión discal: se produce por el desgaste de los discos intervertebrales y puede generar protusiones o hernias discales.
  • Cervicobraquialgias ó Parestesias: se manifiestan como dolor en el brazo, antebrazo, mano y dedos, según el nervio cervical afectado.

Diagnóstico y tratamiento de la cervicalgia

Para diagnosticar la cervicalgia, se recomienda realizar una valoración en consulta que incluya pruebas funcionales fisioterápicas. En casos más graves, se pueden requerir pruebas más detalladas como radiografías, resonancias magnéticas o escáneres.

El tratamiento de la cervicalgia puede incluir medidas como cuidar la postura, realizar estiramientos específicos, utilizar un colchón adecuado y una almohada cervical, entre otros. La fisioterapia también puede ser de gran ayuda, utilizando técnicas como la electroterapia, movilizaciones pasivas, estiramientos, masajes, entre otros.

En casos más graves, puede ser necesario recurrir a tratamientos quirúrgicos, especialmente si hay lesiones en los discos o traumatismos que causen inestabilidad.

Prevención de la cervicalgia

Una forma de prevenir la cervicalgia es realizar ejercicio de forma regular. Mantener una buena higiene postural, evitar posturas prolongadas y realizar estiramientos antes y después del ejercicio son medidas que también pueden ayudar a prevenir esta afección.

¡No dejes que el dolor de cuello te detenga! Sigue estos consejos y mantén tu cuello sano y libre de molestias.

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