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El dolor lumbar, también conocido como lumbalgia, es uno de los problemas de espalda más comunes en la población. De hecho, se estima que el 70% de los dolores de espalda se originan en esta zona. Por esta razón, es crucial acudir a médicos especialistas en columna y tratarlo a tiempo.

La importancia de la columna lumbar

La columna lumbar es la encargada de soportar nuestro peso corporal y es el último nivel móvil de la columna vertebral. La articulación lumbo-sacra es la que recibe la mayor carga y fuerza en movimientos de flexión o extensión. Los niveles de L4-L5 y L5-S1 son los más exigidos y donde se llevan a cabo la mayoría de los procesos lumbares. Esto puede provocar dolor debido a la distensión de las estructuras ligamentosas y la sobrecarga de las estructuras articulares.

¿Qué es la lumbalgia?

La lumbalgia es el dolor localizado en la zona lumbar y puede ser secundario a diversas patologías. No es una enfermedad en sí misma, sino un síntoma que puede tener diferentes causas, gravedad y repercusiones. Puede ser provocado por lesiones traumáticas, inflamatorias, degenerativas, metabólicas o neoplásicas en los tejidos blandos que rodean la columna vertebral.

Síntomas y clasificación de la lumbalgia

El síntoma principal de la lumbalgia es el dolor sordo en la zona lumbar. Puede impedir caminar e incluso ponerse de pie. También puede ir acompañado de espasmos musculares y dolores en la ingle, nalga, muslo y recorrido del nervio ciático. Dependiendo de la duración, se clasifica en lumbalgia aguda (menos de 6 semanas), lumbalgia subaguda (de 6 semanas a 3 meses) y lumbalgia crónica (más de 3 meses). También se puede clasificar según el tipo de dolor, mecánico o inflamatorio.

Cómo afecta el dolor lumbar al cuerpo

Cuando se experimenta dolor lumbar de forma repetitiva o prolongada, el cuerpo humano desarrolla patrones de movimiento incorrectos para evitar el dolor. Esto puede llevar a dolores adicionales y degeneración articular debido a malas posturas. Se pueden producir inhibiciones musculares y contracturas en la musculatura profunda, lo que provoca una mayor inestabilidad y más dolor al realizar actividades físicas.

Diagnóstico y tratamiento de la lumbalgia

Para realizar un correcto diagnóstico de la lumbalgia, es necesario llevar a cabo una entrevista clínica con el paciente y una exploración física. También pueden ser necesarias pruebas de imagen, como radiografías o resonancias magnéticas, para confirmar las posibles causas del dolor.

El tratamiento de la lumbalgia dependerá de la fase en la que se encuentre el paciente. En la fase inicial, se busca disminuir el dolor y la inflamación mediante técnicas de electroterapia y terapia manual. Es importante trabajar la musculatura inhibida y recuperar la movilidad de las articulaciones rígidas. En etapas posteriores, se enfoca en mejorar la movilidad y flexibilidad, fortalecer el CORE y realizar ejercicios de control motor. En casos de vida deportiva activa, se realiza una fase de readaptación deportiva progresiva.

Prevención de la lumbalgia

Para evitar la lumbalgia, es fundamental mantener una correcta técnica de estiramientos de espalda. Además, es importante mantener una buena postura y fortalecer la musculatura estabilizadora y movilizadora de la columna lumbar.

¡No dejes que el dolor lumbar te detenga! Con estos consejos infalibles, podrás decir adiós a la lumbalgia y disfrutar de una vida sin molestias en la espalda.

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