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El dolor de espalda es extremadamente frecuente, ¡hasta un 80% de las personas lo experimentan en algún momento de su vida! Afortunadamente, la mayoría de estos dolores son benignos y desaparecen por sí solos. Sin embargo, hay ocasiones en las que es importante consultar a un médico para asegurarnos de que no hay una afección subyacente más grave.

¿Cuándo debes consultar a un médico?

Es importante consultar a tu médico si experimentas alguno de los siguientes síntomas junto con el dolor de espalda:

  • Es la primera vez que te duele el cuello o la espalda.
  • Presentas signos neurológicos como debilidad en las piernas, pérdida de sensibilidad en la zona genital, pérdida del control al orinar o defecar, o dificultad para mover los dedos con precisión.
  • Tienes fiebre sin una explicación clara.
  • No puedes doblarte hacia adelante en absoluto.
  • El dolor no cambia con la postura, es predominantemente nocturno, dura más de 14 días o aparece después de una caída o traumatismo.
  • Has perdido más del 10% de tu peso corporal sin motivo aparente.

Tipos de dolor de espalda

El dolor de espalda puede variar en intensidad y localización. Algunos de los términos más comunes utilizados para describir el dolor de espalda son:

  • Cervicalgia: dolor localizado en la zona cervical.
  • Dorsalgia: dolor localizado en la zona dorsal.
  • Lumbago o lumbalgia: dolor localizado en la zona lumbar.
  • Ciática o ciatalgia: dolor que se irradia por la pierna siguiendo el trayecto del nervio ciático.
  • Lumbociática o lumbociatalgia: dolor que combina los síntomas anteriores.

Anatomía de la columna vertebral

La columna vertebral está compuesta por vértebras, discos intervertebrales, articulaciones posteriores, médula y cola de caballo, raíces nerviosas, ligamentos y músculos. Cada una de estas estructuras desempeña un papel importante en el funcionamiento de la espalda y puede estar relacionada con el dolor.

Prevención y factores de riesgo

La prevención del dolor de espalda se basa en tres pilares fundamentales: mantenerse física y mentalmente activo, mantener una buena higiene postural y ergonomía, y mantener la musculatura en buen estado. Estos hábitos saludables pueden ayudar a prevenir el dolor de espalda y reducir el riesgo de lesiones.

Tratamientos y cuidados

Existen diferentes tratamientos y cuidados que pueden ayudar a aliviar el dolor de espalda. Algunas opciones incluyen la aplicación de calor o frío en la zona afectada, el ejercicio físico regular, el masaje, la educación sanitaria, el uso de fajas o collarines en casos específicos, el uso de medicamentos analgésicos o antiinflamatorios, la electroterapia, la neuroreflejoterapia, el tratamiento psicológico, las infiltraciones, la rizolisis y en casos más graves, la cirugía.

¿Cuándo debo acudir al médico?

Es importante saber cuándo es necesario acudir al médico si experimentas dolor de espalda. En general, debes consultar a un médico si es la primera vez que te duele el cuello o la espalda, si presentas signos neurológicos, si tienes fiebre sin explicación, si no puedes doblarte hacia adelante, si el dolor no cambia con la postura o si has perdido peso sin motivo aparente. Sin embargo, si el dolor es similar a uno que ya has experimentado antes y dura menos de 14 días, no se acompaña de signos neurológicos ni generales, y no hay una causa aparente, no es necesario acudir al médico.

¡No dejes que el dolor de espalda limite tu vida! Sigue estos consejos, mantén una buena postura, realiza ejercicio regularmente y consulta a un médico si experimentas síntomas preocupantes. ¡Vive sin dolor y disfruta de una vida plena y activa!

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