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El dolor de cuello o cervical está relacionado con las tensiones musculares. Si no se actúa, pueden aparecer molestias más severas y dolores en el cuello o en el trapecio que podrían, a medio y largo plazo, irradiarse a la cabeza, a la espalda o por los brazos. Incluso, en el peor de los casos, podrían llegar también a transformarse en migrañas.

¿Pero cuál es la causa de esta tensión en las cervicales? Las malas posturas y la tensión debida al estrés excesivo son los protagonistas de la rigidez muscular que afecta a la mayoría de las personas. Pasar largos periodos de tiempo sentados, una mala posición y la falta de movimiento pueden desencadenar bloqueos en las vértebras cervicales, lo que provoca que los músculos se tensen y compriman los nervios, generando molestias y dolor en la zona.

¿Cuáles son los síntomas de la tensión en cervicales? En un primer momento, puede aparecer dolor en la zona, contracturas, sensación de fatiga muscular y disminución de la movilidad. En algunos casos, resulta difícil y doloroso mover la cabeza y generalmente estos movimientos se compensan con movimientos del tronco. Además, la contractura puede producir dolores de cabeza intensos, que generalmente se manifiestan en la región de la nuca, y el dolor puede extenderse hacia el hombro siguiendo el recorrido del músculo del trapecio.

¿Cómo podemos prevenir y aliviar el dolor de cervicales? Aquí te dejamos algunos consejos infalibles:

  1. Mantén una buena postura: Evita encorvar los hombros y mantener la cabeza inclinada hacia adelante. Mantén la espalda recta y los hombros relajados.

  2. Realiza ejercicios de estiramiento: Dedica unos minutos al día para estirar los músculos del cuello y los hombros. Esto ayudará a aliviar la tensión acumulada.

  3. Haz pausas activas: Si pasas largas horas sentado frente a un ordenador o usando el teléfono móvil, es importante que hagas pausas cada hora para levantarte, estirarte y moverte un poco.

  4. Utiliza una almohada adecuada: Elige una almohada que se adapte a la forma de tu cuello y cabeza, para mantener una correcta alineación mientras duermes.

  5. Controla el estrés: Busca técnicas de relajación como la meditación, el yoga o la respiración profunda para reducir la tensión acumulada en el cuerpo.

Recuerda que, aunque el dolor de cuello no suele ser peligroso, es importante tratarlo adecuadamente para evitar que se convierta en un problema crónico. Si los síntomas persisten o empeoran, es recomendable consultar a un especialista en traumatología o neurocirugía, quienes podrán brindarte el tratamiento adecuado.

¡No dejes que el dolor de cervicales arruine tu día a día! Sigue estos consejos y disfruta de una vida sin molestias ni dolores en la zona del cuello.

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