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El dolor y el sufrimiento han sido temas que han intrigado a la humanidad desde sus inicios. ¿Por qué experimentamos dolor? ¿Cuál es el propósito detrás del sufrimiento en nuestras vidas? Estas preguntas han sido respondidas por la medicina y la ciencia, pero la verdadera razón y sentido del dolor se encuentra en el ámbito de la filosofía.

La filosofía se presenta como una doctrina general que busca responder a todas las preguntas, no solo a las inmediatas. Aunque la medicina y la ciencia pueden explicar los mecanismos biológicos del dolor, como los receptores, neurotransmisores y vías, la filosofía se adentra en el sentido último de las cosas.

Arthur Schopenhauer: Un Filósofo en Búsqueda de Respuestas

Uno de los autores que ha buscado contestar estas preguntas de manera profunda es Arthur Schopenhauer. Nacido en 1788 en Gdansk, parte de Alemania en aquel entonces, Schopenhauer provenía de una familia acomodada que tenía planes para él en el comercio. Sin embargo, él tenía otros planes y se dedicó al estudio.

La muerte prematura de su padre y su relación complicada con su madre y hermana marcaron su vida y orientaron su pensamiento hacia una misoginia evidente. Schopenhauer despreciaba la vida de la burguesía alemana y valoraba lo material, lo cual lo llevó a explicar la vida como una búsqueda constante de satisfacción de deseos, ya sean materiales, afectivos o económicos.

El Dolor como Motor de la Vida

Para Schopenhauer, las experiencias placenteras no dejan una huella duradera y solo llevan a la ansiedad por conseguir más o al hastío si no se logra. Por otro lado, el dolor y el fracaso son los que realmente marcan nuestra vida. El dolor es el auténtico motor de la vida, ya que surge del deseo de algo, de la no consecución de una meta o de la ausencia de lo material o inmaterial.

Aliviar el Dolor a Través de la Renuncia

¿Cómo podemos aliviar el dolor causado por la insatisfacción? Según Schopenhauer, el placer de la consecución alivia el dolor, pero solo temporalmente. Cada vez que se intenta aliviar la sed con agua de mar, esta sed se intensifica, generando más insatisfacción. Por lo tanto, la única manera de sobreponerse al dolor es renunciar al deseo, a la intención y a la voluntad en general. Schopenhauer se inspiró en la filosofía budista, que también aboga por la renuncia al deseo como forma de liberación del sufrimiento.

La Influencia de Schopenhauer en el Pensamiento Posterior

El pensamiento de Schopenhauer tuvo una influencia significativa en filósofos posteriores como Nietzsche, Thomas Mann, Freud, Sartre, Unamuno y Baroja. Estos pensadores también reflexionaron sobre el sufrimiento humano y adoptaron un cierto pesimismo en sus obras. Incluso Baroja, licenciado en medicina, escribió su tesis sobre el dolor.

En Busca de la Verdadera Felicidad

Es cierto que es fácil teorizar sobre las cosas cuando nuestras necesidades básicas están satisfechas. Sin embargo, podemos aprovechar las enseñanzas de Schopenhauer y del budismo. La felicidad no reside en las cosas materiales ni en la satisfacción de los deseos, sino más bien en encontrar un camino de mejora personal y ayudar a los demás a mejorar también.

El Desapego y la Búsqueda de lo Universal

La introspección y el mindfulness, como se promueven en la actualidad, son métodos para alejarnos de lo material y dirigirnos hacia nuestro interior, donde todos somos iguales y formamos parte de un todo universal. La verdadera iluminación no se encuentra en el éxito o la popularidad, sino en el desapego de lo individual en beneficio de lo general. Como dijo el personaje ficticio Mr. Spock, "el bienestar de la mayoría debe estar por encima del bienestar de la minoría". La naturaleza imita al arte.

En resumen, el sentido del dolor y el sufrimiento en nuestras vidas ha sido objeto de reflexión filosófica a lo largo de la historia. Schopenhauer nos invita a renunciar al deseo como forma de liberarnos del sufrimiento, mientras que otros pensadores han desarrollado ideas similares. En última instancia, la verdadera felicidad radica en mejorar como seres humanos y contribuir al bienestar de los demás.

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