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El dolor es el síntoma principal en la mayoría de los trastornos musculoesqueléticos. Puede variar en intensidad, duración y localización. Desde molestias leves hasta dolores intensos, el dolor puede afectar nuestra calidad de vida de manera significativa.

Tipos de dolor musculoesquelético y sus causas

Dolor muscular (mialgia)

El dolor muscular, también conocido como mialgia, es frecuentemente menos intenso que el dolor óseo, pero puede ser muy molesto. Un espasmo muscular o un calambre en la pantorrilla, por ejemplo, puede producir un dolor intenso. Este tipo de dolor puede ser causado por lesiones, pérdida de flujo sanguíneo, infecciones o tumores.

Polimialgia reumática

La polimialgia reumática es un trastorno que causa dolor intenso y rigidez en el cuello, los hombros, la espalda y las caderas. Se caracteriza por la inflamación del revestimiento de las articulaciones.

Dolor en las bolsas sinoviales

Las bolsas sinoviales son pequeñas bolsas llenas de líquido que protegen las articulaciones. El dolor en estas bolsas puede ser causado por traumatismos, sobrecargas, gota o infecciones. Generalmente, empeora con los movimientos que involucran la bolsa y se alivia con el reposo.

Dolor en las articulaciones (artralgia)

El dolor en las articulaciones puede o no estar relacionado con la inflamación articular (artritis). Puede ser agudo o crónico y puede tener diversas causas, como lesiones, infecciones o trastornos crónicos como la artritis reumatoide o la artrosis. El dolor artrítico empeora con el movimiento y puede estar presente incluso en reposo.

Dolor musculoesquelético de origen desconocido

A veces, el dolor que parece ser musculoesquelético puede tener su origen en otro sistema del organismo. Por ejemplo, el dolor de hombro puede ser causado por enfermedades pulmonares, del bazo o de la vesícula biliar. El dolor de espalda puede estar relacionado con cálculos renales, aneurismas aórticos abdominales, inflamación del páncreas o trastornos pélvicos en las mujeres.

Cómo determinar la causa del dolor musculoesquelético

Al tratar de establecer la causa del dolor en las articulaciones, el médico evalúa varios factores:

  • Cuántas y qué articulaciones están involucradas.
  • Si la parte central del esqueleto está afectada.
  • Si el dolor es agudo o crónico.
  • Qué factores alivian o empeoran el dolor.
  • Si hay otros síntomas que afectan a otros órganos.

La identificación de estos factores proporciona pistas importantes sobre el trastorno responsable del dolor. El médico realiza una exploración física para determinar estos factores y detectar otros hallazgos relevantes.

El diagnóstico y tratamiento del dolor musculoesquelético

A veces, el tipo de dolor sugiere su origen, pero en muchos casos, es necesario realizar pruebas adicionales para confirmar el diagnóstico. Los análisis de sangre, radiografías y otros estudios pueden ser útiles para identificar la causa subyacente del dolor.

El tratamiento del dolor musculoesquelético varía según la causa, pero puede incluir:

  • Analgésicos como el paracetamol o los antiinflamatorios no esteroideos (AINE).
  • En casos de dolor intenso, se pueden recetar opiáceos.
  • Aplicación de frío o calor en la zona afectada.
  • Inmovilización de la articulación para aliviar el dolor.

Es importante recordar que el mejor enfoque para aliviar el dolor musculoesquelético es tratar su causa subyacente. Por lo tanto, es fundamental consultar a un médico para obtener un diagnóstico adecuado y un plan de tratamiento personalizado.

¡No permitas que el dolor musculoesquelético limite tu vida! Busca el alivio que necesitas y recupera tu bienestar.

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