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El dolor cervical y de mandíbula están estrechamente relacionados biomecánicamente, lo que permite que haya una conexión entre ambas estructuras en movimientos simultáneos. Esta conexión explica por qué con frecuencia aparece dolor asociado entre la mandíbula y el cuello.

El problema de la Disfunción TemporoMandibular

La educación del paciente es el aspecto más importante en el tratamiento de la Disfunción TemporoMandibular. El problema radica en enfrentarse a una gran cantidad de información inadecuada y errónea transmitida muchas veces por profesionales de la salud.

Signos de una Disfunción TemporoMandibular

Los signos de una Disfunción TemporoMandibular incluyen movimientos irregulares o limitados de la mandíbula, malestar y/o sonidos que provienen de la articulación durante la función, como masticar o hablar. También puede haber dolor facial o en la musculatura masticatoria. Además, no se puede descartar el dolor cervical, ya que puede precipitar o perpetuar estos casos.

Impedimentos para el movimiento de la mandíbula

Los impedimentos para el movimiento normal de las articulaciones temporomandibulares pueden ser extracapsulares o intracapsulares. Las condiciones extracapsulares que afectan el movimiento articular suelen ser causadas por la disfunción muscular. Las anomalías óseas también pueden interferir con el movimiento mandibular, aunque son menos frecuentes en la clínica.

¿Qué es la Disfunción TemporoMandibular?

La Disfunción TemporoMandibular es un término general que engloba muchas patologías, como dolores de cabeza y dolor de cuello. Estas dolencias están relacionadas y comparten signos y síntomas. Estudios han demostrado la interconexión existente entre el dolor cervical y el dolor mandibular. España es uno de los países de la Unión Europea con un gasto por habitante más elevado en este tipo de discapacidades.

La importancia de la postura y el control motor

La alteración del control motor de la columna cervical puede aumentar el riesgo de trauma en las estructuras cervicales. La teoría clínica sostiene que la postura escapular aberrante y los cambios asociados en la actividad muscular pueden contribuir o exacerbar los trastornos cervicales dolorosos al afectar negativamente la tensión mecánica en estructuras cervicales sensibles al dolor.

La relación biomecánica entre la columna y la mandíbula

La relación biomecánica entre la columna cervical y la mandíbula está sobradamente demostrada. La incapacidad de los músculos cervicales para mantener una buena relación entre las vértebras puede someter a las articulaciones a una tensión excesiva, lo que puede provocar daños y cambios estructurales que desencadenan el dolor. Además, ciertas condiciones, como una escápula deprimida, pueden afectar negativamente a la tensión mecánica en estructuras cervicales sensibles al dolor.

En conclusión, el dolor cervical y de mandíbula están estrechamente relacionados y comparten signos y síntomas. La educación del paciente y el tratamiento adecuado son fundamentales para abordar la Disfunción TemporoMandibular. Además, es importante tener en cuenta la postura y el control motor de la columna cervical para prevenir y tratar el dolor. ¡No dejes que el dolor de mandíbula y cervical te detenga, busca el tratamiento adecuado y recupera tu bienestar!

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